¿Qué hago para orientarme bien?
Como en cualquier otra actividad deportiva, las técnicas
van a ser los recursos que nos faciliten alcanzar el
fin de esa actividad, en el caso de la orientación:
llegar a la siguiente baliza lo antes y lo mejor posible.
Estas técnicas, una vez estén asimiladas y automatizadas,
tenderán a ahorrarnos energía y tiempo, pero en un
principio pueden suponer todo lo contrario, puesto
que seguramente pongamos más esfuerzo en intentar acordarnos
de ellas que en ponerlas en práctica.
Podemos realizar
dos formas de orientarnos en función de la concentración
y dedicación que queramos dar al hecho de estar orientados,
sin que tenga qué estar proporcionalmente relacionado
con la eficacia, y así diferenciaremos:
- Orientación
Somera: para desplazarnos rápidamente, identificando
referencias grandes y muy claras.
- Orientación Precisa:
el desplazamiento es lento, pues vamos identificando
todos los accidentes que nos encontramos, y es conveniente
usar tanto el mapa como la brújula para tener una
mayor exactitud.
En ambos casos nos referimos tanto a la
orientación que se realiza con la brújula o a la que
efectuamos mediante la lectura e interpretación del
mapa.

¿Cuál es lo más importante?
El aspecto técnico más básico para orientarnos
con un mapa–que va a ser nuestro principal material-
y sea cual sea el medio en el que nos encontremos,
es que se encuentre orientado. Para lograr esto disponemos
de dos mecanismos muy sencillos:
- Orientar el Mapa
comparándolo con la Realidad: esto es posicionarlo
relacionando los objetos reales con los símbolos que
en el mapa representan esos objetos.
- Orientar
el Mapa con la Brújula: que no es ni más ni menos que
colocar el mapa con el Norte de este indicando hacia
donde la Brújula nos señala el Norte Magnético. (Imagen
2)
¿Qué hago para orientarme rápidamente?
Una vez Orientado el mapa, podemos continuar con
algunos aspectos que nos facilitarán mucho estar centrados
y nos solucionarán problemas sobre cómo llevar el mapa
y saber dónde estamos de una forma tan sencilla y tan
básica como:
- Doblar el Mapa (Imagen 3): para centrar
la atención solo en el espacio, más o menos inmediato
en el que nos encontramos, se aconseja realizar unos
dobleces en el mapa de forma que solo nos quede visible
el tramo que vamos a recorrer, aproximadamente, desde
el control del que procedemos a los dos o tres siguientes.
Estos dobleces han de quedar paralelos a los bordes
de la hoja donde el mapa está impreso para facilitarnos
la orientación Norte-Sur.
- Señalar con el Pulgar (Imagen
4): que consiste en indicar en el mapa, con el dedo
pulgar, el lugar en el que nos encontramos para que
siempre que dirijamos nuestra mirada al plano sepamos
con exactitud ubicarnos en él.
Para calcular distancias
y ayudarnos a conocer nuestra ubicación podemos usar:
- Talonamiento y Medición de
Distancias (Imagen 5):
Consiste en conocer los dobles pasos (cada vez que
apoyamos uno de nuestros pies) que damos en 100 metros,
para, con esta referencia, ir calculando, siempre muy
aproximadamente, la distancia que hemos recorrido.
Recordaremos aquí que nuestra zancada no será igual
por un terreno regular que por otro que no lo sea,
o bajando, llaneando o subiendo.
¿En qué me apoyo par ir aproximándome a la baliza?
En cuanto a la Aproximación
a la baliza podemos usar las siguientes técnicas:
- Pasillos (Imagen 6): conocemos con este término a los
Elementos Lineales que aparecen en el mapa, tales como:
vaguadas (1), tendidos eléctricos (2), vallas (3),
cortados rocosos (4), carreteras (5), límites de vegetación
(6), taludes de tierra (7), vías de tren (8), caminos
(9), arroyos (10)… Estos elementos son referencias
muy claras y fáciles de encontrar y de seguir.
- Control
Direccional (Imagen 6): consiste en prestar atención
cuando nos encontramos con dos o más Pasillos paralelos
y semejantes para no equivocarnos y no coger el erróneo.
Ejemplo (A)(B).
- Zonas Muertas: así denominamos
a los tramos en los que a penas prestamos atención
a la lectura del mapa, ni a la brújula, ya que son
zonas por donde nos desplazamos por Pasillos (a lo
largo de un Elemento Lineal ) o subimos fuertes pendientes
andando tranquilamente. Estos momentos nos sirven para
planificar próximas rutas o ataques de controles.

-
Memorización del mapa y del terreno (Imagen 7): para
no tener que estar constantemente mirando el mapa,
lo mejor es “aprenderse” algunos puntos o detalles
importantes y/o característicos que nos podamos encontrar
por la ruta que hemos decidido realizar, para que a
la vez, nos sirvan como pequeños objetivos a cumplir
antes del gran objetivo que sería encontrar la baliza.
Simplificamos la lectura y atendemos solo a lo importante.
Como ejemplo, en el dibujo de la izquierda, entre (1)
y (2), memorizaremos que tenemos que atravesar tres
vaguadas de terrenos despejado.
- Mantener Cota (Imágene
7 ): esta técnica incide en el hecho de mantener,
en la medida de lo posible, la misma altura mientras
nos desplazamos. Si tenemos que cruzar una vaguada
o una cresta, seguramente nos compense recorrer más
terreno, pero sin bajar ni subir, que tener que salvar
fuertes desniveles –Ejemplos de los puntos (1) al (2)-.
Estaremos corriendo entonces por la curva de nivel.
Es una técnica un poco complicada de seguir fielmente,
pues siempre tenderemos a caernos ladera abajo, además
la curva de nivel no deja de ser un elemento abstracto.
Ejemplo, el recorrido más al Sur entre los puntos (3)
y (4).
- Aproximación en el Sentido
Correcto: que efectuaremos
para obtener una mejor visibilidad de los detalles
y referencias situadas alrededor del control. Las siguientes
técnicas las podemos agrupar en torno a “asegurar el
Punto de Ataque” antes que el control en sí. ¿Que queremos
decir con esto de “asegurar el Punto de Ataque”? Pues
no es ni más ni menos que llegar a una referencia más
clara y previa al control. (Imagen 9)
- Aumento del
Control (Imagen 10): esta técnica lo que pretende es
que el corredor generalice el elemento donde se ubica
el control y busque un conjunto de detalles similares
al objeto donde se halla la baliza -punto (6)-, ampliando
con ello su referencia.
- Alargamiento del Control (Imagen 10): cuando el control esté situado en algún
Elemento Lineal o próximo a él, se aconseja no intentar
“clavar la baliza” (encontrarla a la primera), sino
desviarnos conscientemente hacia la derecha o izquierda
hasta que te des con dicho elemento y que este te sirva
para detenerte y abordarla desde ahí. Punto (7) Para
atacar el control:
- Control en ladera (Imagen 11):
Cuando la baliza se encuentre colocada en una ladera,
lo más favorable es entrarla desde arriba, pues el
ángulo visual desde aquí es mayor, y esto nos favorecerá
verla antes.

Otra técnica importante, sobre todo para
saber si nos pasamos el control es:
- Línea de Parada: suele tratarse
de Elementos Lineales o referencias muy claras que
se encuentran más allá del control, en el sentido en
el que nos desplazamos, significando esto que cuando
nos encontremos con dicho elemento nos hemos pasado
de la zona donde se halla la baliza. En este ejemplo
es el camino de las X. En definitiva, muchas de todas
estas técnicas las podemos agrupar en una más general
denominada “técnica del semáforo”, en la que se asocian
la orientación somera o precisa con mayor o menor velocidad
de desplazamiento respectivamente y se combinan con
la proximidad y dificultad técnica de la baliza.
- Semáforo: esta técnica es una metáfora
de los semáforos que regulan el tráfico, y así compararemos
el color verde con una Orientación Somera, donde la
carrera es cómoda y rápida, usándose generalmente al
principio de la ruta, desplazándonos y tomando como
referencias los pasillos y grandes detalles. El color
amarillo/naranja nos indica precaución y una carrera
más lenta, atendiendo más a la lectura del mapa y suele
producirse cuando hay cambios de planes, por ejemplo
cuando se abandona un pasillo. Y el rojo nos hace desplazarnos
andando y prestar la mayor atención posible a la lectura
del mapa, se da cuando estamos buscando la baliza,
normalmente desde el punto de ataque hasta el lugar
donde se encuentra el control y precisa que nos fijemos
en todos los detalles. En cualquiera de los colores
o momentos podemos apoyarnos en la brújula, de forma
más somera al principio y según nos vamos acercando
a la baliza con mayor detenimiento.